Un canal para gobernarlos a todos

Un programa para cambiar radicalmente de físico.
Un programa para cambiar radicalmente de personalidad.
Un programa para cambiar radicalmente de, ojo: esposa.
Un solo canal para gobernarlos a todos.
La tele es un cóctel de explosivos e indigestos jugos. Un zapping de tres minutos puede ser brutal por su (in)consciente capacidad para transformar la indómita mente del adolescente. Estos seres inseguros son hoy víctimas de vidas insulsas y ajustadas a los horarios que maneja el sistema o especificando (y pese a quien pese), de la Televisión.
Parafraseando a Robert Spaenman, ¿no es, acaso, la dependencia de la televisión el hecho más destructivo de la civilización actual?

animalia dijo
ha sido leer el título del post y venir a mi mente doña Espe... joder qué escalofrío...
7 Febrero 2007 | 10:49 PM