Hoy es una de esas veces
He despertado en la cama donde dormí dieciocho años de mi vida. Los perros vuelven a ladrar y los neumáticos ruedan por el asfalto que se extiende frente a mi ventana. Escucho el cuchicheo que nace en el piso inferior; dos mujeres intentando organizar una casa a primera hora de la mañana para ver sus resultados frustrarse en el declinar del día.
Pero yo no estoy ahí, ni escucho los mismos coches ni los mismos ladridos. Tu muerte ha resquebrajado mi vida. Ahora intento construir otra más sólida e incorruptible, pero los cimientos, a menudo, se desmoronan... y no hago más que empezar. Una y otra vez.
ID dijo
Yo no quiero ser prosaico porque sí, pero pienso que el truco, si lo hay, está en tomar conciencia de que la solidez y la incorruptibilidad son, como mucho, una contingencia, y que nunca han de ser un empeño. Y que es todo un flujo y que es sólo cuestión de ararle el paso, de abrirle el cauce. Y de echarse unas risas...
31 Enero 2007 | 04:06 PM